Primer movimiento
El foco
Decía Mario Benedetti: «De eso se trata, de coincidir con gente que te haga ver cosas que tú no ves. Que te enseñen a mirar con otros ojos».
Para mí, la terapia es justo eso, acudir a un espacio donde alguien te guía en tu historia y te ayuda a ver las cosas con otro foco.
Tomar distancia
El encuadre
A veces, el ritmo que llevamos, junto con la carga mental y la autoexigencia, nos hace vivir la vida con visión de foco. Nos enfocamos tanto en algunos problemas que perdemos de vista el paisaje completo.
Nos convencemos de que no hay salida o de que si tropezamos es, única y exclusivamente, por nuestra culpa.
Como cuando te miras al espejo desde demasiado cerca, buscando solo los defectos, y alguien te tira suavemente del brazo hacia atrás para que veas la imagen entera. De repente, el foco cambia.
Abrir el paisaje
Otra mirada
En este espacio aprenderás herramientas nuevas, y descubrirás fortalezas que ya tenías pero que habías olvidado en el fondo del cajón. Cambiar la mirada hacia algunos problemas y poner acción no es fácil, nace del trabajo en equipo que haremos en consulta.
Para ello, permítete frenar, sentarte en un lugar seguro y dejar que te enseñen a mirar tu propia vida, por fin, con una perspectiva nueva y desde el respeto que mereces.